Presidenta de Uvanova repasa la temporada de la Región de Coquimbo
Junto con detallar las acciones para enfrentar humedad relativa alta, Carolina Cruz se refirió al impacto de la disponibilidad hídrica tras años de riego deficitario por la sequía.
La temporada todavía no se cierra en la Región de Coquimbo. No obstante ya es posible analizar la temporada de la uva de mesa en las zonas productivas de la zona, campaña que ha sido «bastante complicada por el oídio que pegó muy fuerte, junto con pérdidas por fruta partida», como señala la presidenta de Uvanova Carolina Cruz, asesora de productores de esta fruta en Coquimbo.Si bien la lluvia fue menos considerable que en otras áreas productivas más al sur, Cruz señala que sí hubo sectores donde la variedad Flame sufrió partiduras.
En cuanto a problemas fongosos, lo que se observó en Coquimbo fue pudrición ácida en variedades como Red Globe y algunos focos de botrytis, comentó la experta, “lo que no es menor en una zona considerada bastante seca que, por tanto, no estaba asociada a dificultades de este tipo”. Esto ocurrió por lo vaticinado por el director del Centro de Agricultura y Medio Ambiente de la U. de Chile, Fernando Santibáñez, quien señaló que el clima costero subiría a los valles, lo que se ha visto confirmado no solo en la Región de Coquimbo.
Sin embargo, Carolina Cruz sostiene que hubo una preparación exhaustiva ante esta inaudita contingencia. «Independiente que el Fenómeno del Niño haya sido de una intensidad menor a la esperada, sí produjo altas humedades relativas, más que precipitaciones importantes como se habían anunciado», señala. «Nos preparamos haciendo arreglos de racimos bastante sueltos, evitando al máximo que terminaran apretándose. Lo segundo fue trabajar con manejo de follaje y canopia bien ventilada, para contener en lo posible el emboscamiento dentro de los parrones».
La presidenta de Uvanova agregó que el cuidado también debía pasar por un control del aspecto nutricional, principalmente nitrógeno, y por un ajuste también de los aportes hídricos, «ya que cuando tienes mayor humedad relativa la demanda atmosférica es menor y, por tanto, los aportes de recurso hídrico deben ser un tanto más equilibrados».
Recuperación de parrones
Sobre el abastecimiento hídrico tras las lluvias del 2015 que permitieron un riego suficiente para esta temporada, Carolina Cruz dijo que en general fue mucho mejor que el año pasado. «Pero hay que recordar que muchos parrones venían bastante golpeados por la sequía, por lo que la oferta de racimos que se forman en la temporada previa a la que se cosechan, no siempre fue la mejor», aclaró. «Hubo calidad que no siempre fue la óptima, a causa de la herencia asociada al estrés hídrico del 2015. Esperemos que este año, cuando los aportes han sido más regulares, logre un mayor equilibrio”.
¿Cuántas temporadas deben pasar para que un parrón se recupere de forma satisfactoria tras todo el período de sequía que se ha visto en Coquimbo?
«Cuando hay pérdida importante de estructura vegetativa, o cuando incluso se ha visto afectada la reserva, es muy difícil que las vides retomen de un año para otro. En lo normal habría que esperar dos o tres años para regresar a una condición productiva en su máxima expresión. Primero hay que recuperar reservas, lo que después significa generar más estructura de carga, con cargadores donde se puedan colocar más racimos. Pensar en un año no es prudente, porque después de dos años podremos ver parrones recuperando su potencial productivo».









