Isabel Quiroz analiza las últimas tendencias del retail en envases para uva
Reportaje de RedAgricola con la exposición de Isabel Quiroz, en las charlas de Uvanova en PMA Fruittrade Latin America
Isabel Quiroz explica su experiencia buscando fruta en un supermercado en California: “Todo lo que el supermercado tenía de frutas y verduras estaba envasado y no se podía tocar. No se podía escoger la fruta ya que por consideraciones de inocuidad ni siquiera había fruta en bolsas de malla. Era espectacular y de apariencia muy semejante a, por ejemplo, los envases de las pastas, pero era fruta fresca”.
Las grandes cadenas de supermercado mundiales están dominando las cadenas de distribución de alimentos. En este contexto, la fruta fresca es una importante fuente de atracción de clientes a los supermercados donde se le da cada vez más espacio en los anaqueles. En EEUU y la UE cerca del 70% de frutas y verduras se comercializan en los supermercados.
Pero además, “en China están creciendo mucho los operadores locales, los que corresponden a supermercados de formato pequeño pero muy numerosos, por lo que absorben un gran volumen de fruta, de la distribución y de la importación. De hecho, el crecimiento de la fruta chilena en China en la última temporada, sobre todo en manzanas, se debió a los supermercados de formato pequeño que le dieron mayor espacio a la fruta chilena. De otra manera no habría sido posible absorber todo el volumen que se envió de manzana desde Chile”, señala Quiroz.
LAS GRANDES TENDENCIAS DE LOS SUPERMERCADOS EN EMBALAJES
¿Qué se les va a pedir a los proveedores en cuanto a envases de fruta? Quiroz se refiere a los envases que van directamente a los consumidores. “En el caso de la uva de mesa está primero la conveniencia del manejo al interior del supermercado. Obviamente es mucho más fácil trabajar con una fruta embalada que con fruta a granel por lo que mientras más sellado sea el embase será más conveniente, ya que ente otras cosas disminuirá el desgrane. Pero además aporta una mayor facilidad de venta y es por eso que en algún momento de la historia de nuestra uva de mesa se incorporó con fuerza el clamshell. Sin embargo, hoy está cuestionado el clamshell o no ha mostrado el crecimiento que han tenido las bolsas, sobre todo las de polipropileno”.
A la conveniencia del supermercado se suma luego la conveniencia para el consumidor, por lo que el envase debe facilitar el traslado y la conservación en el hogar. “Los consumidores piden que se les envíe la fruta a domicilio en cierto tipo de envase, de cierto material, etc. Pero además debe asegurar la inocuidad alimentaria (food safety), que es un aspecto de enorme relevancia. El mundo intenta ser cada vez más seguro por lo que el envase final deberá tener trazabilidad desde el principio hasta el final, puesto que es uno de los elementos de soporte de la inocuidad”, apunta Quiroz.
Finalmente, una clave del marketing, se busca que los envases cumplan la condición de mejorar la presentación del producto, “razón por la que hoy día se están dejando de lado los plásticos de poco transparentes. Hoy se busca plásticos de mayor transparencia, mayor durabilidad y mejor presentación, a los que se les pueda aplicar cuatricromía y lograr una mayor belleza en el diseño del envase a consumidor. Eso le aporta atractivo al producto, que es lo que le interesa al supermercado para mantener una rotación rápida y fácil en su punto de venta.
DRIVERS QUE DEFINEN LA ELECCIÓN DEL EMBALAJE A NIVEL DE EXPORTADOR
En el caso que al exportador no se lo hayan definido, en alguna etapa del proceso tuvo la oportunidad de decidir cuál era el envase que iba a usar para llegar al supermercado. “Para el exportador el primer driver es el menor precio. O sea, si el supermercado le dice ‘envía la fruta en cualquiera de estos envases’, evidentemente que va a seleccionar el de menor precio. Así fue en los tiempos cuando la uva se enviaba a granel o envuelta en papel, en los que se elegía lo más barato”, dice Quiroz.
Hoy, independientemente de las exigencias, los exportadores más preocupados de la presentación de la fruta están aprovechando cada vez más el embalaje a consumidor con tres fines principales según la directora de Iqonsulting: “primero para mejorar la exposición y presentación del producto; segundo con el fin de usar materiales atractivos ya que hoy disponemos de más alternativas de plásticos, incluso existen aquellos compostables, alternativa que apunta a un consumidor más racional y preocupado de la sustentabilidad medioambiental”.
En el uso de materiales atractivos la cuatricromía es sumamente importante para generar una gráfica más atractiva para el consumidor. “Sobre todo para, algo que no estamos aprovechando bien, comunicarnos con el consumidor, que es quien finalmente va a pagar el costo para mantener toda la cadena de exportación hasta llegar al campo en Chile”, dice la especialista.
“Hemos realizado un gran trabajo comercial a través de la firma de tratados de libre comercio para bajar aranceles. Así mismo hemos realizado un gran trabajo genérico a través de ProChile y ASOEX en el posicionamiento de las marcas sectoriales. También los exportadores hacen un muy buen trabajo a nivel de sus relaciones comerciales y de sus socios comerciales importadores, pero no hacemos un buen trabajo a nivel de consumidor y de los puntos de venta”, determina Quiroz.
Explica que son pocas las exportadoras en Chile que están incorporando, por ejemplo, códigos QR, para comunicarse con los consumidores y, por ejemplo, mostrar a los clientes finales el productor de la uva de mesa que está comprando. “No estamos utilizando bien, dice Quiroz, el envase y el tipo de material para mostrarle al consumidor la calidad del producto y de donde viene. Podemos informar sobre las mejores formas de consumirlo, llevarlos a una página web, generar redes sociales, etc. Todos aquellos elementos que en la actualidad son fundamentales para el marketing, que no los estamos utilizando a cabalidad y no están siendo valorados por la gran masa de exportadores”.
Isabel Quiroz cita a Oscar Salgado, experto en comercialización de uva de mesa en Europa, quien le manifestó que en la actualidad el clamshell está cediendo terreno a las bolsas, sin embargo, la disputa aun no se resuelve del todo ya que la facilidad para que una dueña de casa guarde un clamshell en el refrigerador es muy grande y así mismo facilita mezclar variedades. Y también existen alternativas de clamshell compostables.
En materiales la disputa se estaría dando entre el polietileno y el polipropileno. “Hay quienes advierten que las bolsas de polipropileno no tienen la ventilación de las de polietileno por lo que la fruta está llegando con más problemas”. Pero eso, para Quiroz, “es un asunto de diseño de la ventilación y no un problema del material de las bolsas. Pese a que el material también presenta algún nivel de ventilación, lo que se debe considerar en el diseño técnico del embalaje, una adecuada ventilación no se relaciona con el diseño gráfico del envase”.
Por otro lado, ¿debemos usar polipropileno laminado o polipropileno Cast? “Tampoco sabemos cuál es el que se adapta mejor a nuestra uva por lo que necesitamos mucha más”, señala la directora. ¿Sellamos con un slider o incorporamos un zipper? Quiroz piensa que la tendencia va a ser hacia el slider a pesar de que al ir cerrado, este requiere de un peso fijo, “por lo que habrá que inventar maquinaria -sino está disponible- para hacer peso fijo sin que sea tan engorroso en el packing como lo es hoy día”.









