Fecha de publicación – 17/02/2016 (13:36:24)
¿Cómo está terminando la temporada de uva de mesa en Atacama?
Ataques «violentos» de oídio y humedad ambiental fueron factores tan importantes como los aluviones del 2015, señala el productor Manuel Gandarillas.
Cuando todavía quedan por cosechar las últimas variedades Red Globe en la Región de Atacama, representantes de Uvanova ya evalúan la temporada 2015-2016 de la uva de mesa en la zona, marcada no solo por el aluvión de marzo de 2015, sino también por una aparición inusitada de oídio a la que algunos productores reaccionaron a tiempo, y la humedad excesiva que trajo consigo problemas de hongo y pudrición ácida.
Manuel Gandarillas, productor de uva de mesa en Atacama y representante regional de la Comisión Uvanova, dijo que pese a las inundaciones del año pasado, la principal dificultad durante esta temporada que termina fue «un ataque bastante violento de oídio, especialmente en las zonas altas y medianas-altas, y en particular con las variedades Flame y Superior». Explicó que los productores no tenían antecedentes previos como para responder apropiadamente a una contingencia de esta magnitud, «lo que hizo que se perdiera una cantidad importante, aunque los que comenzaron a aplicar productos contra oídio cada 5 días por un mes, pudieron evitar casi todo problema».
En segundo lugar, el año fue bastante anormal con respecto a humedades ambientales, comentó el empresario, por lo que a mediados y finales de temporada se observaron «muchos más problemas de hongo y pudrición ácida en la uva, cosa muy rara de ver en Atacama, salvo en la parte baja del valle».
Gandarillas también se refirió al impacto de los aluviones en la fruta cosechada, comentando que parte importante de los parrones se perdieron totalmente, mientras que otra serie de huertos que quedaron inundados con el barro, «los que indudablemente sufrieron deterioros en calidad, cantidad y producción». Así, estima que la exportación de uva de mesa esta temporada desde Atacama no superará las 10 millones de cajas.
Por último, el productor afirmó que no hubo complicaciones en cuanto a la disponibilidad hídrica, pese a que «el riego con el río fue bastante difícil al principio porque llevaba solo barro», ya que en las zonas más altas no hubo problemas en relación a disponer de aguas subterráneas.
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