Hace poco menos de dos meses iQonsulting y Uvanova dieron a conocer una estimación de las exportaciones de Chile en la próxima temporada 2019-20. La estimación estuvo basada en la información de plantaciones de variedades tradicionales, nuevas variedades y además consideró las mermas producto de heladas en diferentes sectores de las regiones Quinta, Metropolitana y Sexta. Pero dejó abierta la posibilidad de realizar nuevos ajustes productivos basados en la situación real de disponibilidad de agua, producto de la Mega sequía que afecta a gran parte del territorio nacional.

A la fecha con datos concretos de los caudales de los ríos podemos afirmar que la presunción que esta estimación podría tener una tendencia a la baja se ha ido concretando.

Lo registrado por los Ríos Aconcagua, Maipo y Cachapoal durante los meses de Noviembre y Diciembre ha sido incluso menos que las proyecciones iniciales, por lo que los productores se han visto en el transcurso de estas semanas obligados a abandonar superficies mayores a las estipuladas inicialmente.

Cabe destacar además que la gran mayoría de nuevas variedades en producción en Chile son más bien de media estación a tardías, por lo que su volumen también podría afectarse por efecto de la menor disponibilidad de agua hacia fines de la temporada. Se ha informado de varios productores que decidieron posponer el establecimiento nuevas plantaciones con el fin de favorecer huertos ya en producción.

La temporada se inició con buena oferta de racimos y de buena calidad, pero con un leve retraso en la fecha de cosecha. Hacia la cuarta región este atraso se disipó y desde la Quinta hasta la Sexta se observa un adelanto de 5 a 7 días en los estados fenológicos.

Las altas temperaturas registradas en las últimas semanas han afectado en forma drástica el normal desarrollo de las plantaciones, las cuales con abastecimiento irregular de agua, han mostrado pobre desarrollo vegetativo y obviamente un freno en los milímetros ganados por semana en las bayas, lo que determinará un calibre menor a la cosecha.

Cuando las temporadas corren rápido producto de las alzas térmicas, la secuencia de eventos fenológicos también se aceleran dando menor tiempo para que las bayas terminen de forma adecuada y finalmente se afecta también el peso final del racimo.

En base a todo lo expuesto anteriormente, la nueva estimación será de 596.500 toneladas, o 72,75 millones de cajas equivalentes de 8,2kg.

 

 

 

 

Fotografía: El economista América

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